«Yo siempre fui así.» Es la frase que más escuchamos en el Centro de Genética. La dicen personas que hace años conviven con hinchazón, acidez, migrañas, mal descanso o reacciones en la piel, y que terminaron creyendo que eso es lo normal para ellas.
Jorge Dotto habló de este tema con Infobae a propósito de su próximo libro, El fin de las intolerancias (Grijalbo). Acá te contamos por qué conviene no naturalizar estos síntomas.
Síntomas que se vuelven parte de la rutina
Muchas personas pasan años con molestias que van y vienen, sin una causa clara y con estudios que dan normales:
Hinchazón o malestar digestivo después de comer
Acidez o reflujo
Migrañas o dolores de cabeza frecuentes
Sueño liviano o mal descanso
Enrojecimiento, picazón o ronchas
Congestión nasal después de comer
Por qué cuesta encontrar el patrón
En una alergia, la reacción suele aparecer enseguida y con el mismo alimento. En la intolerancia a la histamina el cuadro es distinto: los síntomas pueden aparecer horas después de comer y no siempre con la misma comida. Por eso es tan difícil unir el malestar con lo que comiste.
Una manera de entenderlo: el cuerpo tiene una capacidad limitada para degradar la histamina. Cuando lo que entra y lo que se libera supera esa capacidad, aparecen los síntomas. Y esa capacidad no es la misma todos los días.
Qué puede sumar a la carga
La misma comida puede caerte bien un día y mal otro, según lo que se acumule alrededor:
Alimentos con histamina, como quesos estacionados, vino tinto, fermentados, tomate, palta o pescado
Alcohol
Algunos medicamentos (consultá con tu médico antes de cambiar o suspender cualquiera)
Estrés y falta de sueño
Cambios hormonales
Qué descartar primero
Antes de pensar en histamina, hay cuadros con diagnóstico propio que se descartan con tu médico: celiaquía, alergia al trigo y alergia a la proteína de la leche. Si esos estudios dan normales y los síntomas siguen, tiene sentido mirar otros mecanismos.
Cómo se estudia en el Centro de Genética Jorge Dotto
A partir de una muestra de saliva analizamos tus variantes genéticas en las 3 vías de degradación de la histamina: DAO (gen AOC1, 3 variantes), HNMT (2 variantes) y MTHFR (2 variantes).
En los tests que incluyen devolución médica y nutricional, coordinamos la consulta entre la semana 8 y 10 luego de recibir tu muestra, cuando completás un formulario con tu historia clínica. Ahí hacemos el diagnóstico cruzando tu genética, tus síntomas y tus antecedentes, y una nutricionista del equipo arma tu plan de alimentación.
El objetivo es que entiendas cómo funciona tu cuerpo y aprendas a manejar cantidades y combinaciones, sin prohibiciones de por vida.
Qué test elegir
Elegimos según la amplitud del panel, no según un síntoma puntual:
Test de Intolerancia a la Histamina: si tus molestias se limitan a intolerancias. Incluye devolución nutricional, sin consulta médica.
Test Sistema Inmune: el más completo, para varios síntomas combinados o cuadros digestivos, inflamatorios o autoinmunes.